Guía para la reclamación responsable

La siguiente guía representa una referencia para todo cliente que pretende interponer cualquier reclamación de manera responsable.
Para conocer el concepto “responsable” en profundidad en este contexto hay que sentar primero una bases lógicas y de sentido común que deben prevalecer frente a cualquier tipo de reclamación.

En primer lugar, el cliente que presenta una queja o reclamación ha de estar seguro al 100% de que tiene la razón, es decir, no sirven las suposiciones o creencias para iniciar una queja que terminará en reclamación.

Hay una frase bien conocida por todos que dice; “El cliente siempre tiene la razón”.
Pues nada más lejos de la realidad. Esto no es cierto. El cliente muchas veces no tiene la razón, y a pesar de ello, se queja y reclama para obtener lo que considera que le pertenece.

Ahora bien, hay dos tipos de personas que reclaman aún sin estar en posesión de la verdad, es decir, que no tienen razón.

– El cliente despistado. Suele actuar de buena fe, y aunque reclama sin tener razón, considera que está siendo perjudicado en alguna forma y reclama utilizando información obsoleta, incorrecta, incompleta o inconexa.
Suele ser la falta de información lo que hace a este tipo de persona a reclamar, al forjarse una situación paralela a lo que es en realidad.
En resumidas cuentas, él considera que tiene razón y solo le detendrá una confirmación que le haga entender que no está en lo cierto.

Algunos ejemplos del cliente o usuario despistado que reclama sin razón.
– Acudir sin cita previa a cualquier administración -que requiera cita previa- y pretender ser atendido al desconocer que es necesario cita previa.
– Reclamar devoluciones de electrodomésticos después del plazo indicado en la factura. Y no importa que el artículo no haya sido […]

Por |Septiembre 3rd, 2015|Servicios|1 comentario

Menos calidad en el servicio si se utiliza el seguro médico en el dentista

Hay seguros de vida, decesos o incluso seguros de hogar, que ofrecen de forma gratuita a sus clientes una revisión y limpieza dental anual en el dentista que esté asociado con el seguro en cuestión.
Las aseguradoras suelen trabajar con varios centros, por lo que el cliente puede elegir el dentista al que quiere acudir para hacerse la revisión anual.

Lo que debería ser un servicio completo y de calidad para con el cliente se convierte en una especie de “servicio express”, es decir, que a menudo se tiende a hacer -el dentista- una distinción entre los clientes que utilizan el seguro -y por tanto no han de pagar- y los clientes que pagan por el mismo servicio al no tener esa “ventaja” en ninguno de sus seguros.

El cliente que acude al dentista avalado por su seguro médico para hacerse una limpieza anual gratuita puede ser catalogado como cliente de segunda, una especie de invitado molesto al que no hay más remedio que atender, y para ello los dentistas suelen utilizar algunas de las siguientes tretas para que esta incómoda e improductiva visita sea lo menos traumática posible.

Hay que dar una rápida salida a los clientes que no dejan dinero en caja. Lo que intentarán es terminar cuanto antes con el cliente, probablemente utilizando mucho menos tiempo por el mismo servicio con un cliente que paga.
Aunque el resultado final de la limpieza no sea del todo satisfactorio, es muy probable que el cliente del seguro no se queje, al fin y al cabo no ha tenido que pagar por su paso por el dentista.

Amontonar a todos los clientes con seguro en un mismo día de la semana. El dentista tiene asumido que se tiene que “calar” […]