La comida precocinada que venden en los supermercados suele tener un denominador común, el bajo sabor.
Y esto teniendo en cuenta que toda comida precocinada envasada está provista de conservantes, lo cual hace que se preserve el sabor natural del producto con la ayuda de aditivos para ensalzar todavía más el sabor.
Evidentemente no es lo mismo comer un plato de paella acabado de hacer, que comer una bandeja de paella comprada del supermercado y calentada con el microhondas.

Los anuncios en televisión de estos alimentos precocinados dan a entender del buen sabor, equiparándolos a la cocina casera para transmitir la idea que en realidad es lo mismo, tanto si se hace en casa como si se compra precocinado.
Pero no cabe duda que no es lo mismo.

Por otro lado podemos concluir en el alto precio de la comida precocinada, con comida tan poco abundante que la ración para una persona suele tener un precio de entre 2.50 a los 3.50 euros dependiendo el producto y la marca.

Por 3.50 euros es posible comprar en muchos establecimientos que venden comida para llevar, en donde la calidad de los alimentos es muy superior a una comida precocinada y almacenada durante días en el refrigerador del supermercado o incluso en el congelador.

Necesitariamos datos contrastados para terminar afirmando que la comida precocinada de los supermercados es menos saludable. Lo que sí es cierto es que contiene mucho sodio por tanto por ese lado se puede cuestionar su salubridad.
Por otro lado están los conservantes añadidos, que como todos sabemos es conveniente huir de los conservantes, pero en cualquier caso recomendaremos su consumo en contadas ocasiones, pero nunca como un claro sustitutivo a largo plazo de la comida casera.

Si eres tú mismo quien cocina sabes la cantidad de sal que le pones a la comida, trabajas con los productos elegidos por tí,  y seleccionando siempre lo mejor.