Los tiempos cambian, así como las formas en las que las personas se mueven por el mundo, especialmente cuando disponen de la suficiente flexibilidad laboral hasta el punto de poder pasar largas temporadas fuera de su domicilio habitual.
Muchos trabajos hoy día se realizan de forma online, es decir, que el trabajador puede sacar adelante su trabajo, ya sea por cuenta ajena o por cuenta propia, con tan solo disponer de un ordenador y una conexión a Internet.

Esto permite una gran movilidad del individuo que trabaja desde casa, siendo así que viajar por diferentes países no debería interferir en su trabajo.
En único inconveniente que puede encontrar un trabajador que depende de su ordenador y que se encuentra en otro país distinto al que reside, es el hecho de la contratación de Internet.

Es muy complicado hacer una nueva contratación si no se es nacional o residente de ese país.
Cualquier compañía exije la documentación -documento o cédula de identidad, o tarjeta de residencia- para tener Internet, y por otro lado pueden también solicitar “records” o estados de la vida laboral, ingresos, u otro tipo de documentación.
Además de esto, la cosa se complica teniendo en cuenta que los periodos mínimos de permanencia no suelen ser inferiores a 12 meses, por lo que si finalmente se lograse contratar una nueva línea de Internet y el periodo en dicho país fuera de 6-7 meses, por ejemplo, habría que pagar la correspondiente sanción por baja anticipada.

Es cierto que existen alternativas para que los no residentes de un país dispongan de conexión a Internet, como el Internet portatil.
Se trata de módems -muchas veces tipo USB que caben en un bolsillo- que no es necesario hacer un contrato, sino que se recargan como si de una tarjeta de móvil de prepago se tratara.

portatilNosotros hemos probado el módem wifi portatil de Orange en República Dominicana, y podríamos concluir que puede ser una buena alternativa para “salir del paso” y tener Internet para lo más básico, como leer el correo y visitar ciertas páginas, pero no se le puede exigir demasiado puesto que resulta demasiado caro si se pretende utilizar practicamente las 24 horas de día.
Los planes son de pregago, es decir, que puedes comprar paquetes de una semana o de un sólo día, pero siempre limitado a 3GB, por lo que cuando se supera dicho límite se cortará la conexión, aunque aun estemos dentro de la semana de contratación.
Bien es cierto que, además de los planes prepago, también está la posibilidad de contrato con el módem portatil, pero volvemos a lo de antes, la dificultad en la contratación y por otro lado el coste elevado para el servicio recibido.

Navegar con limitaciones no es lo recomendable para una persona que depende de Internet para su trabajo, por tanto, podemos recomendar un módem portatil como linea de soporte, y contratar una línea convencional de Internet a través de algún amigo o familiar que resida en el país de destino.